Fuente: Flickr    Autor: Dawn

Escuchamos mucho en los corrillos pre o post competición la frase «esta competición la hago como entrenamiento».

Pero ¿qué quieren decir realmente?

Desde nuestra experiencia vemos que hay varias intenciones:

1. Excusa: por si me gana alguien que en principio no debería hacerlo pongo la tirita antes que la herida.

2. Vas a acompañar a un amigo que tiene un nivel inferior al tuyo y no va a suponerte un gran esfuerzo físico ir a su ritmo.

3. Utilizas una competición como una sesión más de entrenamiento sin realizar puesta a punto.

4. Es una competición que utilizas para «coger» ritmo competitivo de cara a tu principal objetivo que está cercano.

 

A nosotros no nos gusta emplear esta frase ya que lo más probable es que a todo el mundo le suene a excusa, así que cada cuál plantee la competición como más le convenga o como quiera, al final lo que hagas es para ti.

Sí  que vamos a entrar en el tema de las posibilidades con sus pros y contras de realizar competiciones que no son objetivo:

  •  Valorar los riesgos: nos gusta apuntarnos a un bombardeo, pero cuidado… Un par de ejemplos:

· Triatleta que se apunta a una Media maratón de montaña, sin entrenamiento específico previo, lo más probable es que la fatiga muscular que le deje la carrera sea muy elevada, eso como mínimo, pues el riesgo de molestias articulares es alto.

· Trail runner que se apunta a una competición de btt técnica: se descuida en un tramo de senda en bajada y sufre una caída, no con muchas consecuencias pero los golpes le impiden entrenar durante 1 semana…

  • Tener claro el objetivo: cada entrenamiento está orientado hacia uno o varios aspectos y hay que tenerlos claros. Ejemplos:

· Ciclista de carretera: para mejorar su control de la bici participa en competiciones de btt.

· Triatleta  que  para mejorar su natación en aguas abiertas y concretamente en el mar participa en 2-3 travesías de natación en el mar (semanas antes de su objetivo principal).

  • Planificarlo: no apuntarme porque no tengo nada que hacer ese fin de semana, sino tenerlo planificado con anterioridad y buscar esa competición.
  • Competir «reservándote»: nos referimos a ir a una competición y ponerte un límite de pulso o de ritmo. Sinceramente solo deportistas muy experimentados y no todos son capaces de contenerse.
  • Misma modalidad: este punto está relacionado con «tener claro el objetivo», vamos a darle más importancia en las siguientes líneas:

Es de perogrullo pero: «LO MÁS PARECIDO A UNA COMPETICIÓN, ES UNA COMPETICIÓN» . Recomendable buscar competiciones preparatorias de cara a tu objetivo y podemos plantearlas de diferentes maneras:

·  Como puesta a punto a modo de test para valorar el estado de forma y trabajar aquellos aspectos que más lo necesiten a posteriori y antes del principal objetivo.

· Probar planteamientos diferentes: más conservador, más arriesgado… (Triatleta: tirar muy fuerte en bici y ver como corres tras esa fatiga;  Atleta: en una media maratón buscar hacer la segunda parte más rápida que la primera mitad; etc)

·  Para recordar y coger ritmo competitivo: la intensidad, los nervios, los rivales, la ropa de competición, el calor, la alimentación en carrera, toma de decisiones durante la misma…

 

En definitiva no te excuses, ten claro cuál es tu objetivo en esa competición no principal la cuál te has apuntado valorando los riesgos y sobre todo disfruta.

 

Escrito por EntrenamientOptimo

EntrenamientOptimo

– Licenciados en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
– Entrenadores Superiores de Triatlón.
– Entrenadores Superiores de Culturismo, musculación y fitness.
– Monitora de Pilates.
– Deportistas en activo de Triatlón, duatlón, natación…